La ballena franca

La ballena franca es una de las ballenas propiamente dichas, ya que pertenece a la familia Balaenidae. Esta especie tiene varias sub familias, la ballena franca austral, la ballena franca glacial y la ballena franca del Pacífico.

Estas ballenas barbadas se caracterizan por sus grandes cabezas y su cuerpo grueso y oscuro. Muy perseguidas por los balleneros, las ballenas francas pueden parir una cría cada tres o cuatro años y su alimentación se basa en el plancton.

La ballena franca austral

La ballena franca austral recibe su nombre por ser característica del hemisferio sur. Con un largo de aproximadamente 16 metros para las hembras y 15 para los machos, el peso de estos robustos cetáceos oscila en las 40 toneladas.

La piel de su cabeza presenta algunas callosidades córneas con un patrón de distribución y tamaño que no varía a lo largo de su vida, pero que son característicos de cada ballena y sirven para identificarlas. Dichas protuberancias están cubiertas por pequeños crustáceos y se distribuyen sobre el labio inferior, la superficie dorsal y los ojos. En la punta del hocico poseen un callo que resalta por su tamaño.

La boca curvada está provista de barbas que sirven como filtro para retener el kril cuando se alimenta.

El hábitat de la ballena franca austral abarca el hemisferio y polo sur, pero en época de reproducción emigran hacia aguas tropicales.

La ballena franca austral es un cetáceo lento y por ello es fácilmente cazada, además de facilitar la tarea de traslado pues flota una vez muerta. Esto ha reducido sustancialmente la población.

 

La ballena franca glacial

La ballena franca glacial, conocida también como ballena de los vascos, es típica del Atlántico norte. Con una longitud que va entre 14 y 18 metros, en ocasiones puede llegar a medir 24 metros.

Estos cetáceos tienen una cabeza muy grande, que puede abarcar una tercera parte de su largo total, la cual presenta callosidades semejantes a las de la ballena franca austral. La piel de estas ballenas es negra y presentan una mancha blanca en el mentón y en el vientre (esta mancha puede no aparecer). Esta ballena no cuenta con aleta dorsal ni pliegues en la zona de la garganta.

Habita en aguas poco profundas, próxima a la costa. Durante el verano habita en el Atlántico norte, donde se alimenta de zooplancton y durante el invierno emigra hacia aguas subtropicales para parir. La caza indiscriminada y la contaminación amenazan la supervivencia de este cetáceo.

 

La ballena franca del Pacífico

La ballena franca del Pacífico es una pariente de la ballena franca austral y de la ballena franca glacial. Habita en el Pacífico norte y se distingue por su tamaño, alcanzando los 18 metros. Como las otras ballenas francas, carece de aleta dorsal y su cuerpo presenta una coloración gris.

Esta especie se encuentra entre el mar de Ojotsk, las islas Kuriles y la costa de Kamtchatka o en el mar de Bering y golfo de Alaska. En serio riesgo de extinción, la población de estas ballenas no supera los 300 ejemplares, por lo que se encuentra comprometida su supervivencia.